Entrevista “El Sábado”

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Entrevista “El Sábado”
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Paloma Baytelman: La señorita Red Social

Fue una de las primeras blogueras nacionales. Es una de las diez tuiteras más influyentes. Se autodenominó una red social. Es una celebridad nacida, criada y existente sólo en el mundo 2.0. ¿Quién es Paloma Baytelman, y cómo hizo todo esto?
Por Isabel Plant, fotos Sergio López

Lo de Soledad Onetto se entiende. Primero, porque es rubia, muy rubia, en este país de pasiones blondas. Y segundo, es -era- de la tele y del Festival de Viña; una de las personas más reconocibles de Chile. Por eso se entiende que entre los tuiteros con más seguidores en Chile esté ella siempre bien puntera, y que en el ránking de influyentes publicado hace unos meses por El Mercurio, hecho por PeerIndex, la ex conductora de Teletrece sea la primera.

Bajo Onetto había una decena de hombres. Pero, en la posición diez, venía una mujer que para los habitantes del mundo digital es nombre conocido, pero para los análogos es desconocida: @paloma. En el ránking no era sólo la única mujer en el top 10 junto a Onetto. Estaba un lugar más arriba que Consuelo Saavedra.

Paloma no sale en la televisión abierta, ni escribe en un medio masivo, ni nada por el estilo. Es una famosa de Twitter y de blogs, hecha y derecha. Quizás la más, en esta larga y angosta faja de tierra y la nube digital que la envuelve.
¿Quién es Paloma? ¿Y cómo llegó a ser una celebridad digital?

PALOMA. A SECAS.

No es que Paloma sea sólo Paloma, como Cher o Madonna. Paloma es Paloma Baytelman, 34 años, periodista, divorciada. Hoy trabaja en Corfo, haciéndose cargo del área web y medios digitales. Antes, trabajó editando un sitio web médico y, entre medio, en el área de innovación de la Biblioteca del Congreso.

Antes de eso estudió Derecho, pero no le gustó. Y antes de eso fue a dos colegios, y antes de eso nació en una familia de padres arquitectos: Gaad Baytelman, quien hoy se dedica a efectos especiales y de cámara para cine y televisión, y Myriam Pilowsky, quien se ha desempeñado en su carrera y en la administración pública. Paloma es la mayor de cinco hermanos. Y, cuenta mientras revuelve una ensalada sentada en un café del barrio Lastarria, a unas cuadras de donde vive, no era la más tecnológica de la casa.

-Mi hermano Felipe es como genio de temas de computación, tiene una empresa llamada Baytex. Siempre hubo computador en mi casa, pero yo era como inepta en el tema. Como mi hermano estaba en el computador todo el día, yo era buena para trasnochar y hacía las tareas de la universidad de noche. Tenía que ir donde Felipe y decirle, “Despierta, ¿cómo se pone negrita?” -dice riendo.

Lo de la tecnología partió en realidad como un amor por internet, cuando entró a estudiar periodismo en la Universidad Diego Portales en 1996, cuando el periodismo se olvidaba finalmente de la máquina de escribir para comenzar una relación estable con lo digital. Nacían los primeros mails, Paloma se hizo uno altiro (hotmail, obvio), y pasaba horas navegando. Empezó a escribir: siempre le había gustado contar historias, y con esto del mail comenzó a mandarles entregas de lo que le pasaba en el día a sus amigos.

Eso hizo por años. Hasta que pasado el nuevo milenio, su hermano cursaba una beca en Tokio y le mandó el link de un sitio web propio. Fue así como Paloma conoció lo que era un blog. Y abrió “Con los ojos en la calle”, convirtiéndose en una de las primeras blogueras nacionales. Hablaba de su barrio, de la micro, de las actividades culturales a las que iba.

En ese entonces trabajaba en el sitio web médico, haciendo entrevistas y reportajes y aprendiendo del mundo virtual, así que el blog le servía para “soltar la mano”, dice. Se propuso escribir una vez a la semana, lo que cumplió por los siguientes cinco años. Y, más importante aún, cambió el dominio de su blog a Paloma.cl. Comenzó el camino a convertirse en marca registrada.

-Muy tempranamente me contacté con Roberto Arancibia, que es como el padre de los blogueros chilenos. Él me transmitió algo que usaba a destajo, lo que a alguna gente le cae súper mal: para ser un verdadero bloguero es súper importante formar redes y para eso hay que contar lo que uno hace y no tener miedo a la autopromoción.

LA RED SOCIAL

Paloma fue adquiriendo notoriedad en el mundo web. Era porque estaba en todas, y había llegado primero. Estudió cada tecnología 2.0 que salía: aparecían los podcast y probaba grabar uno. Aparecía Flickr y compartía fotos con gente de todo el mundo. Aprendió de Wikipedia. De Facebook. Conoció los streaming en su primera versión. Comenzó a hacer pequeños videos que subía a su blog y los llamó “Paloma TV”, su propio canal web.

Los videos de Paloma TV son variados en temática y profesionalismo: ella en su peluquería de barrio, ella con amigos comiendo en la Fuente Alemana, ella yendo a votar a las elecciones presidenciales, ella preguntándole a su papá por qué le puso Paloma. O, a medida que ha agarrado nombre y expertise, ella entrevistando al creador de Wikipedia, Jimmy Wales, o otros gurús del mundo web como Clay Shirky o Howard Rheingold. A todos les da la bienvenida: “Welcome to my show”.

Y, por supuesto, en abril de 2007, se metió a Twitter, red social que no explotaba aún en popularidad, consiguiendo el nombre @paloma. En la pequeña biografía que acompaña su cuenta puso algo así como que era periodista, que le encantaba mirar las cosas que pasaban en la calle. Y puso: “Soy una red social”. Esa autoproclamación no cayó bien en el mundo 2.0, un terreno que también es fértil para el bullying virtual.
- Como no todos comparten mi sentido del humor, alguna gente era agresiva. Dije bueno ya, lo voy a sacar. Después de un tiempo caché que era como una marca registrada, y lo puse de nuevo. Después mi cuenta creció exponencialmente, y ahí vino mucha gente muy pesada. Al final ¿sabes qué?, para evitarme contar el cuento y decir que es broma, lo saqué.

Su cuenta de Twitter creció rápidamente porque el sitio web de tecnología Alt1040 hizo una lista de los 100 twitteros para seguir en español, y la puso en el número 10 de la nómina. Se llenó de seguidores. Tiene 58 mil 600 aproximadamente.

Hoy Paloma ha hecho consultorías y charlas sobre el mundo digital y redes sociales, va a los eventos web que se hagan en Chile y en el extranjero, y cuenta que apenas aparece un nuevo programa, sitio web, lo que sea, inmediatamente se pone en contacto con los creadores. Su blog, y su twitter, fueron mutando entonces de comentarios cotidianos a información sobre tecnología.

Paloma dice que es un poco “pulga en la oreja”; va y le escribe a los de Twitter que algo en el sitio no funciona, o que puede funcionar mejor de otra manera. Va a eventos web y arrasa con todos a su paso hasta llegar al invitado top.

Y aunque a muchos les choque que salga corriendo tras la gente que admira, y que se considere un medio de comunicación tan relevante como cualquier otro, es así como Paloma Baytelman logra lo que quiere: ha estado en Google, se ha reunido en MIT con los profesores del Media Lab, ha gestionado todo. Paloma es la personificación de lo que los gringos llaman “Networking”: si le interesa conocer a alguien, va y lo hace, y después guarda el contacto, y se presenta y después va y le presenta ese contacto a otra persona.

-Más que Red Social, si lo dices concretamente, soy como un nodo dentro de una red. Conozco y conecto y me encanta conectar a gente que sé puede hacer cosas bacanes juntas.

INFLUYENTEMENTE HABLANDO

-¿No te da vértigo twittear cuando tienes tantos seguidores?

-Tengo como pesadillas de que twitteo algo muy personal -dice riéndose- o la típica pesadilla del twittero de que mandaste algo subido de tono o un mensaje personal a un amigo, y que te equivocaste de botón y se lo mandaste a todo el mundo.

Aunque aparece en listados y ránkings, aunque le pasen cosas como que el gobierno de Estados Unidos la seleccione junto a otros treinta periodistas del mundo para ir a Washington a conversar de Nuevos Medios a la Casa Blanca, Paloma dice que no es influyente.

-No creo en las listas. Creo que hay gente con menos seguidores que logra más movimiento de comunidad, mis lectores son más pasivos. Influyente para mí es alguien que sabe mucho de contingencia política y logra mover votos, o una eminencia en temas de salud o sabe mucho de literatura. Yo comunico mi día a día, cosas súper cotidianas, a lo más un par de personas van a un restaurante que recomendé o me contestan cosas como cómo picar zapallo o si hay mucho taco.

Lo que sí es Paloma, es ser una estudiosa del mundo 2.0. Eso hace que sepa usar Twitter como herramienta, como plataforma de lanzamiento de sí misma, en vez de como la usan la mayoría de los mortales: para pasar el rato. Paloma sabía antes de meterse a Twitter que no bastaba con poner “estoy lavándome los dientes”, sino que darle valor agregado.

Pero su enorme cantidad de seguidores y su presencia web no deja de sorprender, porque Paloma no comparte nada del otro mundo; cuando no twittea links sobre el mundo 2.0, comenta cosas como tantos otros:

Twittea: “Sí, me encanta los postres” (con una foto de un postre que estaba comiendo).

Twittea: “Cuando cumplí 7años mi papá me regaló un estetoscopio y mis abuelos me regalaron un piano…no soy músico ni médico #reflexionestrasnochadas”.

Twittea: “Esta mañana pensé que @cuevana había muerto y que tendría que hacer una vida normal, como el resto de los mortales… pero REVIVIÓ!”.

Es una estrella web curiosa: no es de genialidades, ni ironías brillantes, sino que lo suyo es un manejo calculado de todas las bondades que ofrece internet. Paloma es Paloma porque llegó de las primeras a todo. Está en todas partes, en todas las plataformas, y las sabe usar bien.

-Si la segunda mitad del siglo XX se hablaba de que Estados Unidos era la tierra de las oportunidades, creo en realidad que ésta es la tierra de las oportunidades. Cualquier persona que tiene acceso a conectarse un rato a internet, puede comentar lo que está pasando, lo que le interesa, puede exigir como consumidor, ciudadano. Y puede proponer. Los que proponen, que se paran acá en un espíritu alegre y participativo, para los que tienen ganas de realmente generar cosas, es la tierra de las oportunidades.
Paloma aprovecha hoy la suya.

Por Isabel Plant, fotos Sergio López.

Entrevista “El Sábado”
trabaja por internet

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Paloma Baytelman: La señorita Red Social

Fue una de las primeras blogueras nacionales. Es una de las diez tuiteras más influyentes. Se autodenominó una red social. Es una celebridad nacida, criada y existente sólo en el mundo 2.0. ¿Quién es Paloma Baytelman, y cómo hizo todo esto?
Por Isabel Plant, fotos Sergio López

Lo de Soledad Onetto se entiende. Primero, porque es rubia, muy rubia, en este país de pasiones blondas. Y segundo, es -era- de la tele y del Festival de Viña; una de las personas más reconocibles de Chile. Por eso se entiende que entre los tuiteros con más seguidores en Chile esté ella siempre bien puntera, y que en el ránking de influyentes publicado hace unos meses por El Mercurio, hecho por PeerIndex, la ex conductora de Teletrece sea la primera.

Bajo Onetto había una decena de hombres. Pero, en la posición diez, venía una mujer que para los habitantes del mundo digital es nombre conocido, pero para los análogos es desconocida: @paloma. En el ránking no era sólo la única mujer en el top 10 junto a Onetto. Estaba un lugar más arriba que Consuelo Saavedra.

Paloma no sale en la televisión abierta, ni escribe en un medio masivo, ni nada por el estilo. Es una famosa de Twitter y de blogs, hecha y derecha. Quizás la más, en esta larga y angosta faja de tierra y la nube digital que la envuelve.
¿Quién es Paloma? ¿Y cómo llegó a ser una celebridad digital?

PALOMA. A SECAS.

No es que Paloma sea sólo Paloma, como Cher o Madonna. Paloma es Paloma Baytelman, 34 años, periodista, divorciada. Hoy trabaja en Corfo, haciéndose cargo del área web y medios digitales. Antes, trabajó editando un sitio web médico y, entre medio, en el área de innovación de la Biblioteca del Congreso.

Antes de eso estudió Derecho, pero no le gustó. Y antes de eso fue a dos colegios, y antes de eso nació en una familia de padres arquitectos: Gaad Baytelman, quien hoy se dedica a efectos especiales y de cámara para cine y televisión, y Myriam Pilowsky, quien se ha desempeñado en su carrera y en la administración pública. Paloma es la mayor de cinco hermanos. Y, cuenta mientras revuelve una ensalada sentada en un café del barrio Lastarria, a unas cuadras de donde vive, no era la más tecnológica de la casa.

-Mi hermano Felipe es como genio de temas de computación, tiene una empresa llamada Baytex. Siempre hubo computador en mi casa, pero yo era como inepta en el tema. Como mi hermano estaba en el computador todo el día, yo era buena para trasnochar y hacía las tareas de la universidad de noche. Tenía que ir donde Felipe y decirle, “Despierta, ¿cómo se pone negrita?” -dice riendo.

Lo de la tecnología partió en realidad como un amor por internet, cuando entró a estudiar periodismo en la Universidad Diego Portales en 1996, cuando el periodismo se olvidaba finalmente de la máquina de escribir para comenzar una relación estable con lo digital. Nacían los primeros mails, Paloma se hizo uno altiro (hotmail, obvio), y pasaba horas navegando. Empezó a escribir: siempre le había gustado contar historias, y con esto del mail comenzó a mandarles entregas de lo que le pasaba en el día a sus amigos.

Eso hizo por años. Hasta que pasado el nuevo milenio, su hermano cursaba una beca en Tokio y le mandó el link de un sitio web propio. Fue así como Paloma conoció lo que era un blog. Y abrió “Con los ojos en la calle”, convirtiéndose en una de las primeras blogueras nacionales. Hablaba de su barrio, de la micro, de las actividades culturales a las que iba.

En ese entonces trabajaba en el sitio web médico, haciendo entrevistas y reportajes y aprendiendo del mundo virtual, así que el blog le servía para “soltar la mano”, dice. Se propuso escribir una vez a la semana, lo que cumplió por los siguientes cinco años. Y, más importante aún, cambió el dominio de su blog a Paloma.cl. Comenzó el camino a convertirse en marca registrada.

-Muy tempranamente me contacté con Roberto Arancibia, que es como el padre de los blogueros chilenos. Él me transmitió algo que usaba a destajo, lo que a alguna gente le cae súper mal: para ser un verdadero bloguero es súper importante formar redes y para eso hay que contar lo que uno hace y no tener miedo a la autopromoción.

LA RED SOCIAL

Paloma fue adquiriendo notoriedad en el mundo web. Era porque estaba en todas, y había llegado primero. Estudió cada tecnología 2.0 que salía: aparecían los podcast y probaba grabar uno. Aparecía Flickr y compartía fotos con gente de todo el mundo. Aprendió de Wikipedia. De Facebook. Conoció los streaming en su primera versión. Comenzó a hacer pequeños videos que subía a su blog y los llamó “Paloma TV”, su propio canal web.

Los videos de Paloma TV son variados en temática y profesionalismo: ella en su peluquería de barrio, ella con amigos comiendo en la Fuente Alemana, ella yendo a votar a las elecciones presidenciales, ella preguntándole a su papá por qué le puso Paloma. O, a medida que ha agarrado nombre y expertise, ella entrevistando al creador de Wikipedia, Jimmy Wales, o otros gurús del mundo web como Clay Shirky o Howard Rheingold. A todos les da la bienvenida: “Welcome to my show”.

Y, por supuesto, en abril de 2007, se metió a Twitter, red social que no explotaba aún en popularidad, consiguiendo el nombre @paloma. En la pequeña biografía que acompaña su cuenta puso algo así como que era periodista, que le encantaba mirar las cosas que pasaban en la calle. Y puso: “Soy una red social”. Esa autoproclamación no cayó bien en el mundo 2.0, un terreno que también es fértil para el bullying virtual.
- Como no todos comparten mi sentido del humor, alguna gente era agresiva. Dije bueno ya, lo voy a sacar. Después de un tiempo caché que era como una marca registrada, y lo puse de nuevo. Después mi cuenta creció exponencialmente, y ahí vino mucha gente muy pesada. Al final ¿sabes qué?, para evitarme contar el cuento y decir que es broma, lo saqué.

Su cuenta de Twitter creció rápidamente porque el sitio web de tecnología Alt1040 hizo una lista de los 100 twitteros para seguir en español, y la puso en el número 10 de la nómina. Se llenó de seguidores. Tiene 58 mil 600 aproximadamente.

Hoy Paloma ha hecho consultorías y charlas sobre el mundo digital y redes sociales, va a los eventos web que se hagan en Chile y en el extranjero, y cuenta que apenas aparece un nuevo programa, sitio web, lo que sea, inmediatamente se pone en contacto con los creadores. Su blog, y su twitter, fueron mutando entonces de comentarios cotidianos a información sobre tecnología.

Paloma dice que es un poco “pulga en la oreja”; va y le escribe a los de Twitter que algo en el sitio no funciona, o que puede funcionar mejor de otra manera. Va a eventos web y arrasa con todos a su paso hasta llegar al invitado top.

Y aunque a muchos les choque que salga corriendo tras la gente que admira, y que se considere un medio de comunicación tan relevante como cualquier otro, es así como Paloma Baytelman logra lo que quiere: ha estado en Google, se ha reunido en MIT con los profesores del Media Lab, ha gestionado todo. Paloma es la personificación de lo que los gringos llaman “Networking”: si le interesa conocer a alguien, va y lo hace, y después guarda el contacto, y se presenta y después va y le presenta ese contacto a otra persona.

-Más que Red Social, si lo dices concretamente, soy como un nodo dentro de una red. Conozco y conecto y me encanta conectar a gente que sé puede hacer cosas bacanes juntas.

INFLUYENTEMENTE HABLANDO

-¿No te da vértigo twittear cuando tienes tantos seguidores?

-Tengo como pesadillas de que twitteo algo muy personal -dice riéndose- o la típica pesadilla del twittero de que mandaste algo subido de tono o un mensaje personal a un amigo, y que te equivocaste de botón y se lo mandaste a todo el mundo.

Aunque aparece en listados y ránkings, aunque le pasen cosas como que el gobierno de Estados Unidos la seleccione junto a otros treinta periodistas del mundo para ir a Washington a conversar de Nuevos Medios a la Casa Blanca, Paloma dice que no es influyente.

-No creo en las listas. Creo que hay gente con menos seguidores que logra más movimiento de comunidad, mis lectores son más pasivos. Influyente para mí es alguien que sabe mucho de contingencia política y logra mover votos, o una eminencia en temas de salud o sabe mucho de literatura. Yo comunico mi día a día, cosas súper cotidianas, a lo más un par de personas van a un restaurante que recomendé o me contestan cosas como cómo picar zapallo o si hay mucho taco.

Lo que sí es Paloma, es ser una estudiosa del mundo 2.0. Eso hace que sepa usar Twitter como herramienta, como plataforma de lanzamiento de sí misma, en vez de como la usan la mayoría de los mortales: para pasar el rato. Paloma sabía antes de meterse a Twitter que no bastaba con poner “estoy lavándome los dientes”, sino que darle valor agregado.

Pero su enorme cantidad de seguidores y su presencia web no deja de sorprender, porque Paloma no comparte nada del otro mundo; cuando no twittea links sobre el mundo 2.0, comenta cosas como tantos otros:

Twittea: “Sí, me encanta los postres” (con una foto de un postre que estaba comiendo).

Twittea: “Cuando cumplí 7años mi papá me regaló un estetoscopio y mis abuelos me regalaron un piano…no soy músico ni médico #reflexionestrasnochadas”.

Twittea: “Esta mañana pensé que @cuevana había muerto y que tendría que hacer una vida normal, como el resto de los mortales… pero REVIVIÓ!”.

Es una estrella web curiosa: no es de genialidades, ni ironías brillantes, sino que lo suyo es un manejo calculado de todas las bondades que ofrece internet. Paloma es Paloma porque llegó de las primeras a todo. Está en todas partes, en todas las plataformas, y las sabe usar bien.

-Si la segunda mitad del siglo XX se hablaba de que Estados Unidos era la tierra de las oportunidades, creo en realidad que ésta es la tierra de las oportunidades. Cualquier persona que tiene acceso a conectarse un rato a internet, puede comentar lo que está pasando, lo que le interesa, puede exigir como consumidor, ciudadano. Y puede proponer. Los que proponen, que se paran acá en un espíritu alegre y participativo, para los que tienen ganas de realmente generar cosas, es la tierra de las oportunidades.
Paloma aprovecha hoy la suya.

Por Isabel Plant, fotos Sergio López.

Grey Argentina premiada por su trabajo con Procter&Gamble
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La agencia fue reconocida como la mejor agencia del mundo del holding WPP que trabaja para el anunciante Procter&Gamble (P&G).

El equipo de Grey Buenos Aires, liderado por Marcelo Delbarba fue el máximo ganador del certamen Team P&G Awards obteniendo el Gran Prix, un oro y un bronce entre más de 200 trabajos que compitieron en diferentes categorías: TV, Internet, Diseño y Campañas Integrales.

“Definitivamente el Gran Prix del Team P&G es el mejor premio a tres años de constante cambio y búsqueda de superación. También es producto de la adaptabilidad, competitividad estratégica y creativa de Grey en cada uno de los mercados de la región, un reconocimiento entre 40 equipos de comunicación del mundo y a su vez a una de las compañías globales con mayor desarrollo en marketing, comunicación y con altos estándares de calidad”, apunta Marcelo Delbarba, Presidente de Grey Argentina.

El Team P&G distingue anualmente la mejor labor desarrollada por las agencias del grupo WPP que trabajan para las marcas del gigante del consumo masivo.

El jurado encargado de seleccionar los ganadores está integrado por ejecutivos de las diferentes oficinas integrantes del Team como así también de P&G.

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